Pepinos y zanahorias. Gurka och morot.

Otro día de recogida de lo sembrado, y todavía hay más!
                                                                                                 
Esta vez unos pepinos, un par de kilos aproximadamente, que Mia está preparando en conserva ya os contaré en próximas entradas en el blog, y tres zanahorias.

Las zanahorias son un poco pequeñas porque el terreno donde las plantamos es un poco duro, pero para el año que viene, con la experiencia de este primer año, espero hacerlo mucho mejor.

El huerto me sigue dando muchas satisfacciones y me sigue gustando pasarme por allí un rato cada vez que el clima lo permite, estos últimos días ha estado lloviendo y he ido un poco menos, y cuando no voy lo echo menos.

El trabajo en el huerto es bueno para el cuerpo y también para la mente.

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Y ahora los calabacines.

Después de unos días de mucho calor por estas tierras de muy al norte ha crecido todo en el huerto de forma exponencial, hace una semana que empezaron a crecer los calabacines, quizá influenciados por la luna llena, y hoy tenían una pinta espectacular, para mí, que es la primera vez que planto cosas, y, porque negarlo, con pocas garantías de éxito, la visión del huerto en este punto me llena de alegría, hemos trabajado mucho, con pocas herramientas, y la tierra nos ha regalado sus frutos, para mí esta siendo una experiencia única y que, sin duda, seguiré practicando. Recoger lo que uno siembra es increíblemente satisfactorio, aunque sea, como es mi caso, a nivel amateur. Mañana recogeremos parte de lo que la naturaleza nos ha dado.

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Las zanahorias también marchan, pero más lentamente.

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También quiero agradecer a todos los “bichos” voladores que colaboran infatigablemente en esa imprescindible labor que es la polinización.

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